evangelio2025-11-22

Evangelio del Día

22 de noviembre de 2025

"Dios no es Dios de muertos, sino de vivos"

¡Buenos días, queridos hermanos en Cristo!

Hoy nos enfrentamos a una de las enseñanzas más profundas de Jesús, a raíz de una trampa que le tienden los saduceos, quienes no creían en la resurrección. Ellos intentan limitar la vida eterna a una mera continuación de las realidades terrenales. Pero Jesús nos revela que Dios es el Dios de los vivos, que la vida en el Cielo es una [realidad transformadora] y que nuestra fe debe estar anclada en la promesa de la gloria, no en las comodidades de este mundo.

 

¿Estoy limitando el poder de Dios al verlo solo a través de mis ojos terrenales, o creo firmemente en la promesa de la Resurrección, siguiendo la fe de María?

📖 Evangelio según San Lucas 20, 27-40

Se acercaron a Jesús algunos saduceos. Ellos niegan la resurrección y le plantearon esta cuestión: «Maestro, Moisés nos ordenó: Si un hombre casado muere sin tener hijos, que su hermano se case con la viuda para darle descendencia. Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin dejar hijos. El segundo y luego el tercero se casaron con ella; y así los siete murieron sin dejar descendencia. Finalmente, murió la mujer. Cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será esposa, ya que los siete la tuvieron?». Jesús les dijo: «En este mundo, los hombres y las mujeres se casan, pero los que sean juzgados dignos de participar en la resurrección y en la vida futura, no se casarán. Tampoco podrán morir ya, porque serán como ángeles y serán hijos de Dios, al ser [hijos de la resurrección]. Y que los muertos resucitan, el mismo Moisés lo indica en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Porque Él no es Dios de muertos, sino de vivos; para él todos viven». Algunos escribas exclamaron: «Maestro, has hablado bien». Y ya no se atrevían a hacerle más preguntas.

📅 Información Litúrgica

  • Tiempo Litúrgico: Tiempo Ordinario – Semana XXXIII (Treinta y tres), acercándonos al fin del año litúrgico

  • Color: Verde (esperanza y crecimiento espiritual)

⛪ Celebraciones

  • Santo del día: Santa Cecilia, Patrona de la Música. (Memoria)

  • Conexión mariana: Celebramos hoy la firme esperanza en la promesa de la vida eterna. María, en su Asunción, es la prueba visible de que Dios es el Dios de los vivos, pues su cuerpo glorificado ya está en el Cielo. Ella nos enseña a vivir en la Tierra con la [mirada puesta en la gloria] y la certeza de la Resurrección

💭 Reflexión: Dios de Vivos: La Esperanza de la Resurrección en la Fe de María

El Obstáculo de una Fe Terrenal

El error de los saduceos es un error común: reducir lo divino a lo humano. Ellos conciben el Cielo como una mera prolongación de la Tierra, con sus mismas leyes y estructuras sociales (como el matrimonio). No logran comprender la [naturaleza transformadora] de Dios, que no solo devuelve la vida, sino que la perfecciona y la eleva a una [dimensión angélica]. Su visión limitada les impide ver el [poder de Dios] más allá de sus propias reglas

La Transformación Gloriosa

Jesús refuta esta visión con claridad: la vida futura es radicalmente diferente. Seremos "como ángeles" e "hijos de la resurrección". Esto significa que estaremos libres de la muerte y de las necesidades de este mundo. La prueba final es poderosa: Dios es el "Dios de Abraham, Isaac y Jacob". Si los patriarcas viven para Él, es porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Nuestra vida presente es solo el preludio de una [existencia plena] en comunión con Él.

Desafío de las Prioridades Eternas

El Evangelio de hoy nos llama a reorientar nuestras prioridades. Si creemos en la Resurrección, no podemos seguir atados únicamente a lo transitorio: la acumulación de bienes, los placeres pasajeros o las preocupaciones mundanas que nos esclavizan. Debemos vivir con una [mentalidad de eternidad], donde el servicio a Dios y al prójimo se convierte en el único tesoro verdadero que perdurará.

María, Modelo de la Hija de la Resurrección

Si queremos comprender la fe que trasciende la lógica, miremos a María. Ella creyó en la Palabra Imposible] en la Anunciación, y ese "Sí" fue el acto que la hizo Hija de Dios de manera perfecta. Su vida fue una anticipación de la Resurrección: libre de mancha, vivió siempre para el Cielo, y por eso fue asunta en cuerpo y alma. María es el ejemplo de la [fe inquebrantable] que no se deja confundir por las dudas terrenales, sino que fija su mirada en la gloria que no tiene fin. María nos enseña a vivir con la esperanza puesta en el Cielo: La Fe en lo Imposible: Creer en la promesa de Dios incluso cuando supera nuestra comprensión o lógica humana, tal como lo hizo al aceptar ser Madre de Dios. Libertad del Apego: Valorar los lazos espirituales y el servicio más que los bienes o estructuras terrenales, viviendo en desprendimiento. La Dignidad de Hijos de Dios: Recordar que nuestro destino final es ser "como ángeles" y "hijos de la resurrección", viviendo con la dignidad y la pureza que ese destino exige.

🎯 En Tu Vida Personal
  • Examina dónde pones tu esperanza: ¿en el éxito laboral o en la promesa de la vida eterna? Revisa tu tiempo de oración.

  • Realiza un acto de fe profundo en la Resurrección, pidiendo la gracia de vivir con menos temor a la muerte y con más anhelo del Cielo.

  • Recuerda que tu cuerpo es templo del Espíritu Santo y que está destinado a la gloria; trátalo con respeto y pureza.]

  • Fomenta la oración por los difuntos con alegría y esperanza, manteniendo viva la fe en que están con Dios (el Dios de vivos).

  • Habla con los niños sobre el Cielo, no como un lugar aburrido, sino como la plenitud de la felicidad y el verdadero hogar familiar prometido.

  • Agradece a Dios por los lazos de amor que trascienden esta vida y que se perfeccionarán en la eternidad.

  • Sé testimonio vivo de la esperanza cristiana, especialmente ante aquellos que atraviesan el dolor de la pérdida o la desesperación.

  • Utiliza tus dones y talentos (temporales) con una motivación eterna, buscando el Reino de Dios ante todo.

  • Ora por los que niegan la Resurrección o viven como si esta vida fuera el final, para que Jesús les revele la verdad

🙏

Oración del Día

Señor Jesús,

Tú que eres la [Resurrección y la Vida, concédeme la fe firme para creer en la gloria que nos espera. Que tu Palabra expulse de mi mente toda duda y me libere de las ataduras de este mundo, para que pueda vivir ya como un verdadero «hijo de la resurrección». Por intercesión de tu Madre, María, la Reina de la Gloria, enséñame a mirar al Cielo en cada decisión que tome hoy.

Por Cristo nuestro Señor.

Amén.

💫 Reflexión Personal

¿Qué "duda de Saduceo" tengo actualmente sobre el poder de Dios o la promesa de la vida eterna que necesito presentarle a Jesús en mi oración?

💫 Espejo del Alma

¿Si vivo cada día como un "hijo de Dios" destinado a ser "como los ángeles", ¿qué cambio debo hacer en mis prioridades, mis afectos o el uso de mi tiempo hoy?

💫 Viviendo la Fe.

¿Cómo puedo imitar la fe transformadora de María, que creyó en lo imposible y vivió siempre con la certeza de la gloria de la Resurrección?

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