Evangelio del Día
9 de Diciembre de 2025
" Así, la voluntad de mi Padre que está en el cielo es que no se pierda ni siquiera uno de estos pequeños. "
¡Buenos días, queridos hermanos en Cristo!
Continuamos en la Segunda Semana de Adviento, y el Evangelio de San Mateo nos regala hoy una de las parábolas más consoladoras: la Oveja Perdida. Jesús nos revela el corazón pastoral de Dios Padre: un Dios que no se conforma con tener 99 ovejas seguras, sino que se angustia y sale a buscar a esa única que se ha extraviado. Esta parábola nos recuerda que la Navidad es precisamente el fruto de esa búsqueda: Dios Padre envía a Su Hijo a este mundo como el Buen Pastor, para rescatar a la humanidad perdida. Adviento es el tiempo para dejar que el Pastor nos encuentre.
¿Reconoces humildemente que eres (o has sido) esa «oveja perdida» que necesita ser encontrada, y estás dispuesto a imitar la misericordia del Padre buscando a quienes se han alejado?
Evangelio San Mateo 18, 12-14
Jesús dijo a sus discípulos: «¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en la montaña para ir a buscar la que se ha perdido? Y si la encuentra, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se perdieron. De la misma manera, la voluntad de mi Padre que está en el cielo es que no se pierda ni siquiera uno de estos pequeños.»
📅 Información Litúrgica
- Tiempo Litúrgico: Adviento – Martes de la Segunda Semana de Adviento (Ciclo A)
- Color: Morado (expectativa, penitencia y misericordia)
⛪ Celebraciones
- Santo del día: San Juan Diego Cuauhtlatoatzin (Vidente de Nuestra Señora de Guadalupe, ejemplo de humildad).
- Conexión mariana: María, la Madre de la Misericordia y Refugio de los Pecadores. La preocupación del Padre por la «oveja perdida» se refleja en el papel maternal de María, que intercede incansablemente por los pecadores y los descarriados. Ella es la que, con ternura, nos lleva de regreso al Buen Pastor. Su aparición a San Juan Diego, un «pequeño», es un eco de la búsqueda de los más humildes.
💭 Reflexión: El Corazón del Pastor: La Búsqueda Activa en el Adviento
El que Se Perdió
La parábola revela una lógica divina que choca con la lógica humana. El Pastor abandona temporalmente la seguridad de la mayoría para ir tras el riesgo de la minoría. ¿Por qué? Porque el amor de Dios no calcula la pérdida, sino el valor infinito de cada alma individual. El Adviento nos llama a internalizar esta verdad: somos tan valiosos para Dios que Él se hizo hombre por nosotros, la "oveja perdida" de la humanidad.
La Alegría del Reencuentro
La alegría del Pastor al encontrar a la oveja es el centro del mensaje. No hay castigo ni regaño, solo celebración. Si el Padre se alegra así por nuestro regreso, ¿cuánto más debemos alegrarnos nosotros por la venida de Su Hijo? La conversión y el retorno a Dios no deben ser vistos como una carga, sino como la fuente de la alegría más profunda que se celebra en Navidad.
El Mandato de la Misericordia
El Evangelio concluye con la tesis: "la voluntad de mi Padre... es que no se pierda ni siquiera uno de estos pequeños." Este es un mandato para cada discípulo. Si hemos sido encontrados, nuestra misión en Adviento es convertirnos en instrumentos de esa búsqueda. Debemos preguntarnos: ¿Dónde está mi oveja perdida? ¿Es un familiar que no practica, un amigo que sufre en silencio, o quizás una parte de mi propia fe que he descuidado?

María, Refugio y Consuelo de los Pequeños
María encarna la ternura del Pastor que no quiere que nadie se pierda. Ella es el Refugio de los Pecadores, la Madre que sale al encuentro del que sufre. Su figura es el mejor recordatorio de la voluntad del Padre. En el Adviento, le pedimos a María que nos dé Su corazón compasivo para buscar a los más pequeños y olvidados, y que nos cubra con Su manto cuando nos sentimos descarriados. María nos enseña a buscar a la oveja perdida mediante: Intercesión Incansable: Ruega constantemente por aquellos que se han alejado de Su Hijo, especialmente en la hora de la muerte. Ternura Maternal: Acoge sin juzgar, como lo hizo en Guadalupe con el humilde Juan Diego. Llevar al Pastor: Su único objetivo es conducirnos de vuelta a Jesús, el Buen Pastor.
🎯 En Tu Vida Personal
Momento de Autorreflexión: Identifica una «oveja perdida» en tu interior (un hábito, una relación con Dios descuidada) y pide a Jesús, el Buen Pastor, que te rescate hoy.
Oración del Buen Pastor: Dedica un momento de oración pidiendo que te dé la fuerza para dejar que Él te cargue sobre Sus hombros, aceptando Su misericordia sin resistencia.
Acto de Misericordia: Haz un acto de perdón o reconciliación contigo mismo o con alguien, para imitar la alegría del reencuentro del Padre.
🎯 En Tu Familia
Conversación de Búsqueda: Hablen sobre un miembro de la familia que se haya alejado de la fe o que esté pasando por un momento difícil. Comprométanse a ser la «mano» del Pastor que lo busca.
Oración por los Ausentes: Ofrezcan una oración del Adviento por los familiares que no estarán en Navidad por cualquier motivo (físico, espiritual o emocional).
Valorar al «Pequeño»: Dediquen tiempo extra y especial atención al miembro de la familia que sea más «pequeño» o que se sienta más vulnerable
🎯 En Tu Comunidad
Servicio de Búsqueda: Participa en una actividad de tu parroquia que se enfoque en ir a buscar a los alejados o a los que han dejado de asistir.
Testimonio de Alegría: Cuando encuentres a alguien que se siente marginado o solo, compártele el mensaje de la parábola: Dios se alegra más por él/ella que por todos los demás.
Honrar a San Juan Diego: Hoy, honra la humildad de San Juan Diego, reconociendo el valor de los pequeños en tu comunidad.
Oración del Día
Señor Jesús,
Buen Pastor que no descansas hasta encontrar a la oveja perdida, te damos gracias por Tu inmensa Misericordia. Reconocemos que muchas veces somos nosotros esa oveja. Danos la gracia de la humildad para dejarnos encontrar y la alegría para celebrar el reencuentro. Haznos instrumentos de Tu búsqueda para que nadie de estos pequeños se pierda. Por intercesión de María, Refugio de los Pecadores, prepara nuestro corazón para recibirte, el Salvador que viene a rescatarnos.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
💫 Reflexión Personal
¿Qué esfuerzo o sacrificio estoy dispuesto a hacer hoy para ser la "búsqueda activa" de Dios en la vida de alguien que se ha alejado de Él?
💫 Espejo del Alma
¿Siento la inmensa alegría del Pastor cuando encuentro o soy encontrado por la misericordia de Dios, o tomo Su perdón como algo rutinario.
Viviendo la Fe.
¿Cómo puedo invocar a María, la Madre de la Misericordia, para que me guíe a ser más tierno y compasivo con el "pequeño" que me irrita o me resulta difícil de amar?
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