Evangelio del Día
20 de septiembre de 2025
"La Semilla que cayó en Tierra Buena"
¡Buenos días, queridos hermanos en Cristo!
Hoy, Jesús nos invita a reflexionar sobre una de sus parábolas más conocidas: la del sembrador. En esta historia, la semilla es la Palabra de Dios, pero el resultado de la siembra depende completamente del terreno, de nuestro corazón. Esta parábola no es solo una lección sobre la predicación, sino un profundo examen de conciencia personal. Nos pide honestidad: ¿cómo estoy recibiendo la Palabra de Dios?
¿Cuál de los cuatro terrenos describe mejor la condición de tu corazón hoy?
📖 Evangelio según San Lucas 8, 4-15
Cuando se reunió una gran multitud, y los de cada ciudad acudían a él, les dijo en parábola: «Salió el sembrador a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino, la pisaron, y los pájaros del cielo se la comieron. Otra parte cayó en terreno rocoso, y, cuando brotó, se secó por falta de humedad. Otra parte cayó entre espinos, y los espinos, que crecían con ella, la ahogaron. Otra parte cayó en tierra buena, y, una vez que brotó, dio fruto al ciento por uno». Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga». Sus discípulos le preguntaron qué significaba esa parábola. Él les respondió: «A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; pero a los demás, en parábolas, para que, viendo, no vean, y oyendo, no entiendan. El significado de la parábola es este: La semilla es la palabra de Dios. Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y les arrebata la palabra del corazón, para que no crean y se salven. Los del terreno rocoso son los que, al oír, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz: creen por algún tiempo, y en el momento de la prueba fallan. La que cayó entre espinos son los que escuchan, pero, al ir caminando, los ahogan las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurar. La que cayó en tierra buena son los que, con un corazón noble y generoso, escuchan la palabra, la retienen y dan fruto con perseverancia».
📅 Información Litúrgica
- Tiempo: Ordinario – Semana 24
- Color: Verde (esperanza y crecimiento espiritual)
⛪ Celebraciones
- Santo del día: San Andrés Kim Taegon, San Pablo Chong Hasang, y compañeros, mártires.
Conexión mariana: María es el ejemplo perfecto de la «tierra buena» que produce fruto al ciento por uno. Su corazón, inmaculado y noble, recibió la Palabra de Dios de una manera tan profunda que no solo la retuvo, sino que la hizo carne, dando a luz al mismo Cristo. Ella es el modelo de un corazón fértil y perseverante.
💭 Reflexión: El Terreno de tu Corazón
Los Cuatro Tipos de Suelo
Jesús nos revela que el fracaso de la semilla no se debe a su calidad, sino al terreno donde cae. Esto nos muestra que la Palabra de Dios es siempre perfecta y poderosa; la pregunta es si nuestro corazón está listo para recibirla. El camino representa un corazón endurecido por el pecado y la indiferencia. El terreno rocoso simboliza un corazón superficial, que se entusiasma fácilmente pero se rinde ante la primera dificultad. Los espinos son las distracciones de la vida: las preocupaciones, la sed de riqueza y el placer, que asfixian el crecimiento espiritual.
El Misterio de la Tierra Buena
El terreno bueno es un corazón noble y generoso. No es un corazón perfecto, sino uno que es receptivo, perseverante y activo. Un corazón que no solo oye, sino que retiene la Palabra y la pone en práctica. Este tipo de corazón no se deja robar la semilla, ni la deja marchitarse, ni permite que las distracciones la ahoguen. Con perseverancia, este corazón produce fruto en abundancia.
Que tipo de tierra o corazon tengo u ofrezco yo.
Si sabemos que solo en un corazon fertil podria la palabra de Dios dar frutos ¿Que hago yo para entregarme por completo a la providdencia divina sin dejar que me ahoguen las preocupaciones y dificultades? El llamado es claro confianza y fe para que el terreno sea el adecuado para la siembra y que la cosecha sea buena, acaso no es una decision personal la de aceptar esa palabra y dedicarnos solo a ponerla en practica asi como lo hizo Abrahan cuando Dios lo puso a prueba? Porque nos dejamos esclavizar por un mañana que no sabemos si llegara? Seamos hoy esa tierra fertil confiados en la providencia de nuestro Padre.

María, la Tierra Fértil
La Virgen María encarna perfectamente la "tierra buena". Cuando el ángel le anunció la voluntad de Dios, ella no cuestionó, no dudó, no se preocupó. Con un corazón noble y generoso, respondió: "Hágase en mí según tu palabra". Ella retuvo la Palabra de Dios en su corazón (cf. Lucas 2:19), la meditó y la hizo crecer. Su fruto, Jesucristo, es la manifestación máxima de lo que un corazón humano puede lograr cuando se abre completamente a Dios. María nos enseña: Que la humildad es la clave para preparar nuestro corazón. A meditar la Palabra de Dios, guardándola en nuestro corazón para que eche raíces profundas. A perseverar en la fe, incluso cuando las dificultades parecen amenazar nuestro crecimiento espiritual.
🎯 En Tu Vida Personal
Cultiva tu corazón: Dedica tiempo cada día a la oración, la meditación de la Biblia y la lectura espiritual. Remueve las «piedras» de la indiferencia y los «espinos» de la preocupación.
Identifica tus espinos: Haz una lista de las cosas que te distraen de Dios: el apego a las posesiones, el tiempo excesivo en redes sociales, las preocupaciones innecesarias. Pídele a Dios la gracia para deshacerte de ellas.
Sé perseverante: Cuando vengan las pruebas, recuerda que la fe es una carrera de larga distancia. Pídele al Espíritu Santo la fortaleza para mantener tu fe firme
🎯 En Tu Familia
Siembra la Palabra: Lean juntos la Biblia o el Evangelio del día. Ayúdense a entender su significado y a aplicarlo en la vida familiar.
Eliminen los espinos: Evalúen las distracciones que impiden que el Evangelio crezca en su hogar (el consumo excesivo, el materialismo).
Celebren el fruto: Reconozcan y celebren los pequeños frutos de fe y perseverancia que ven en la vida de cada miembro de la familia
🎯 En Tu Comunidad
Sé un buen sembrador: Predica el Evangelio con tu vida. Tus acciones pueden ser una semilla que cae en tierra buena en el corazón de los demás.
Ayuda a remover las piedras: Sé un apoyo para quienes están pasando por momentos de prueba, ayudándoles a no perder la fe.
Ora por los demás: Ofrece tus oraciones para que la Palabra de Dios encuentre un terreno fértil en el corazón de todas las personas.
Oración del Día
Señor Jesús, Tú eres el sembrador de la Palabra. Mira el terreno de mi corazón. Te pido que, con tu gracia, remuevas las piedras, los espinos y la dureza que me impiden recibir tu Palabra. Haz de mí una tierra fértil, un corazón noble y generoso, para que tu Palabra eche raíces profundas, crezca y dé mucho fruto, con perseverancia. Amén. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
💫 Reflexión Personal
¿Qué tipo de "suelo" o terreno ha sido tu corazón en los últimos días? ¿Qué "espinos" o "rocas" has dejado que permanezcan?
💫 Espejo del Alma
¿Qué puedes hacer concretamente hoy para cultivar tu corazón y hacerlo más receptivo a la Palabra de Dios?
Viviendo la Fe.
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