La Santa Biblia "Platense": La Obra Maestra de Mons. Straubinger.
A Jesús por María, a la Palabra por la Madre
¡Buenos días, queridos hermanos en Cristo!
En un mundo sediento de Verdad, volver a las fuentes es vital. La traducción de Monseñor Juan Straubinger, realizada en el exilio y con un amor profundo por las lenguas originales, no es solo un libro: es un compañero de oración. Conocida como la ‘Biblia Platense’, esta versión destaca por su fidelidad teológica y su castellano noble y preciso.
¿Por qué descargar esta versión?
Las Notas al Pie
El verdadero tesoro de esta edición. Straubinger comenta los pasajes difíciles con una claridad que ilumina el entendimiento y el corazón.
Fidelidad Doctrinal
Una traducción directa de los textos originales (hebreo y griego), la versión de 1951, libre de modernismos que diluyen el mensaje sagrado
Profundidad Mariana
Las notas de Mons. Straubinger son joyas para entender el papel de la Virgen en la historia de la Salvación, desde el Génesis hasta el Apocalipsis.
No es solo leer, es comprender.
Muchas veces leemos las Escrituras y nos quedamos en la superficie. Monseñor Straubinger dedicó su vida a explicar, versículo a versículo, el contexto histórico, profético y espiritual de la Biblia.
Al descargar esta versión digital, tendrás en tu dispositivo no solo el texto sagrado, sino una biblioteca entera de sabiduría católica tradicional que te ayudará a:
Preparar tus lecturas de misa.
Hacer Lectio Divina con profundidad.
Defender tu fe con argumentos sólidos.
Lleva la Palabra de Dios contigo
Recurso gratuito para uso personal y pastoral
Oración a la Madre del Verbo para antes de leer
«Virgen Santísima, Tú que acogiste al Verbo de Dios en tu seno y lo guardaste, meditándolo en tu corazón silencioso; enséñanos a leer las Sagradas Escrituras con tu misma fe y humildad.
Madre del Buen Consejo, ilumina nuestro entendimiento para que, al leer las notas y textos de esta santa edición, no busquemos solo conocimiento, sino el amor de tu Hijo Jesús. Que tu ‘Hágase’ sea nuestro modelo para encarnar la Palabra en nuestra vida. Amén.»
