Evangelio del Día
8 de Octubre de 2025
" Señor, enséñanos a orar"
¡Buenos días, queridos hermanos en Cristo!
El Evangelio de hoy, 8 de octubre, nos regala un tesoro incalculable: la oración que Jesús mismo nos enseñó, el Padrenuestro (Lucas 11, 1-4). Un discípulo, al ver a Jesús orar, le pide: «Señor, enséñanos a orar». Esta es una de las peticiones más profundas y humanas de la Biblia. Jesús no les da una fórmula mágica, sino la llave para abrir el corazón del Padre, comenzando con una simple y tierna palabra: Padre. Meditemos en cómo esta oración nos llama a una intimidad filial con Dios y a vivir la fraternidad y el perdón.
¿ Estás rezando con el corazón y la confianza de un hijo, o solo repitiendo palabras vacías ?
📖 Evangelio según San Lucas 17,5-10
Una vez que Jesús estaba orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos». Él les dijo: «Cuando oréis, decid: «Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación»
📅 Información Litúrgica
- Tiempo: Ordinario – Semana 27
- Color: Verde (esperanza y crecimiento espiritual)
Celebraciones
- Santo del día: Santo Tomás de Villanueva, Obispo; Santas Pelagia y Tais, penitentes.
Conexión mariana: María, nuestra Madre, es el ejemplo perfecto de quien supo orar. Ella nos enseña a decir ‘Padre’ con total abandono y a decir ‘Hágase tu voluntad’ con su ‘Fiat’ incondicional.
💭 Reflexión: [El Corazón del Padrenuestro y el ‘Fiat’ de María]
La Raíz de Nuestra Oración: Padre
La petición del discípulo, "Señor, enséñanos a orar", revela un deseo de imitar la intimidad que ven en Jesús. Él no solo reza, sino que vive en constante comunión con el Padre. La respuesta de Jesús, el Padrenuestro, comienza con la palabra clave: Padre. Al llamarlo "Padre" (o Abbá), Jesús nos invita a dejar atrás toda solemnidad distante y a entrar en la confianza más tierna. Nuestra oración, para ser auténtica, debe nacer de esta conciencia filial. Esta intimidad es la base para pedir la santificación de Su nombre y la llegada de Su Reino, dos deseos que nos sacan de nosotros mismos para enfocarnos en la gloria de Dios.
La Respuesta de Jesús: Un Programa de Vida
El Padrenuestro no es solo una lista de peticiones; es un programa de vida centrado en el Reino de Dios. Tras la intimidad inicial, pedimos el pan cotidiano, que incluye tanto las necesidades materiales como la Eucaristía, el Pan de Vida. Luego, la oración se torna moral y relacional: perdónanos como también nosotros perdonamos. Jesús une inseparablemente la Misericordia de Dios con nuestra misericordia hacia los hermanos. No podemos pedir el perdón del Padre si antes no lo hemos ofrecido. Finalmente, pedimos ser librados de la tentación, reconociendo nuestra fragilidad y la necesidad constante de la gracia divina.
El Modelo Mariano de Oración
Antes de que Jesús nos enseñara el Padrenuestro, ya había un modelo sublime de oración y abandono: María. Ella no solo fue la primera en recibir la Palabra, sino que la meditó en su corazón y la vivió plenamente. Su "Hágase en mí según tu palabra" (Lucas 1, 38), su "Magníficat", y su silenciosa presencia al pie de la Cruz, son la perfecta encarnación de la oración que Jesús nos enseña. Ella santificó el Nombre del Padre con su vida y fue el canal por donde el Reino vino a la Tierra.

María, Madre y Maestra de la Oración Filial
Si queremos aprender a orar el Padrenuestro con el corazón, miremos a María. Ella nos muestra cómo la oración debe estar marcada por la confianza absoluta, la humildad y la entrega total. Su vida fue un continuo 'Amén' a la voluntad de Dios, el eco perfecto de las palabras "venga tu Reino" y "hágase tu voluntad". Ella, que cargó el Pan de Vida en su vientre, nos enseña a pedir con fe el sustento para el alma y el cuerpo. María nos enseña a Orar en Todo Momento y Circunstancia: La Confianza del Hijo: A saber que somos escuchados por un Padre que nos ama infinitamente (Padre nuestro). El Perdón Fraterno: A guardar el corazón libre de rencor, pues ella perdonó el dolor que causaron a su Hijo (perdona nuestras ofensas). La Entrega Total: A vivir el "Hágase" constante, aceptando el plan de Dios en lo pequeño y en el sufrimiento (venga tu Reino).
🎯 En Tu Vida Personal
Reza el Padrenuestro con Conciencia: Detente en cada frase del Padrenuestro. No lo recites; medítalo. Piensa en la inmensidad de llamarle Padre.
Ofrece un Acto de Perdón: Identifica a una persona que te haya ofendido y, en oración, concédele tu perdón. Recuerda que la medida con que mides será la medida con que serás medido.
Pide con Humildad: Haz tu oración con sencillez, sin miedo a exponer tus verdaderas necesidades ante el Padre, tal como Jesús nos anima.
🎯 En Tu Familia
Oración Familiar Unida: Antes de la cena o al acostarse, reúnan a la familia y recen el Padrenuestro lentamente, explicando el significado de «danos hoy nuestro pan» en un sentido de providencia.
Fomentar el Perdón Rápido: Enseña a los hijos con el ejemplo a pedir y ofrecer perdón de inmediato tras una ofensa, para que la armonía y la paz reinen en casa.
Entronizar a la Virgen: Coloca una imagen de María en un lugar destacado y reza un Ave María, pidiendo su intercesión para vivir la obediencia al Padre como ella lo hizo
🎯 En Tu Comunidad
Intercede por las Necesidades Comunes: Al rezar «danos cada día nuestro pan», extiende la petición a los más pobres, los enfermos y los que no tienen sustento en tu comunidad.
Sé Agente del Reino: Vive el «venga tu Reino» a través de tus acciones: promueve la justicia, la verdad y la caridad entre tus vecinos o compañeros de trabajo.
Testimonia la Oración: Sé una persona que, como Jesús, es percibida en oración. Que tu paz y serenidad sean un testimonio vivo del poder de la comunicación con Dios.
Oración del Día
Señor Jesús,
Enséñanos a orar con la verdad y la sencillez que Tú nos mostraste. Que al decir «Padre», nuestro corazón se llene de una confianza filial total. Danos la gracia de perdonar profundamente a quienes nos han ofendido, para que nuestro Padre Celestial también nos perdone. Y, por intercesión de María, la Maestra de la Oración, ayúdanos a decir «hágase tu voluntad» en todo momento, viviendo para que Tu Reino venga a la tierra.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
💫 Reflexión Personal
¿Qué rencor o resentimiento te impide decir "perdónanos como también nosotros perdonamos" con total sinceridad?
💫 Reflexión Personal
¿Cómo puedes hacer que tu Padrenuestro pase de ser una repetición a una conversación íntima y consciente con tu "Padre"?
💫 Reflexión Personal
¿De qué manera la actitud de total abandono y obediencia de María (su "Fiat") te desafía a vivir hoy la voluntad de Dios?
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