Evangelio del Día
21 de noviembre de 2025
"Mi casa será casa de oración"
¡Buenos días, queridos hermanos en Cristo!
Hoy celebramos la memoria de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María, y el Evangelio nos sorprende con la escena de Jesús, lleno de celo, purificando el Templo de Jerusalén. Este encuentro nos confronta directamente: si la casa de piedra debía ser un lugar sagrado y de oración, ¡cuánto más lo debe ser nuestro propio corazón, el verdadero templo del Espíritu Santo! Dios desea un espacio de adoración y no un mercado de vanidades.
¿Qué «mercaderes» o distracciones he permitido que invadan mi alma, impidiéndole ser una verdadera casa de oración, pura y dedicada a Dios como la Virgen María?
📖 Evangelio según San Lucas 19, 45-48
Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los vendedores, diciéndoles: «Está escrito: “Mi casa será casa de oración”, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones». Y enseñaba diariamente en el Templo. Los sumos sacerdotes y los escribas, lo mismo que los jefes del pueblo, buscaban la forma de eliminarlo, pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba con mucha atención.
📅 Información Litúrgica
Tiempo Litúrgico: Tiempo Ordinario – Semana XXXIII (Treinta y tres)
Color: Verde (esperanza y crecimiento espiritual)
⛪ Celebraciones
Santo del día: La Presentación de la Bienaventurada Virgen María. (Memoria)
Conexión mariana: La Iglesia celebra hoy que, según la tradición, María fue llevada por sus padres al Templo de Jerusalén para ser consagrada a Dios. Ella es el modelo de la entrega total, pues su cuerpo se convirtió en el Tabernáculo más puro, siendo la única persona que cumplió perfectamente el deseo de Jesús: ser una Casa de Oración.
💭 Reflexión: El Celo de Jesús y la Entrega Perfecta de María
El Celoso Deseo de Dios por la Pureza
El pasaje del Templo nos muestra la santa indignación de Jesús. El Templo había sido profanado por la avaricia y el comercio, desvirtuando su propósito fundamental: ser un puente entre el hombre y Dios a través de la oración. Este celo es un reflejo del deseo de Dios de que todo lo que es sagrado, y especialmente el lugar donde habita, permanezca puro y enfocado en la adoración.
Restaurar el Propósito Divino
"Al expulsar a los mercaderes y declarar "Mi casa será casa de oración", Jesús no solo purifica un edificio, sino que restaura su propósito. Él mismo se establece como el centro de la enseñanza y la adoración en ese lugar. La oración y la Palabra de Dios deben ser el eje de nuestra vida, desplazando todo lo que nos distrae o nos esclaviza
Templo Viviente: Nuestro Corazón
San Pablo nos recuerda que somos templos del Espíritu Santo. La escena del Evangelio es un mandato personal de purificación. Los "mercaderes" en nuestro interior pueden ser el egoísmo, la ambición desmedida, el afán de lucro, la crítica constante, o cualquier pecado que convierta la oración en un rincón ruidoso e inaccesible. Debemos invitar a Jesús a que entre y limpie nuestro corazón con su celo divino.

María, El Tabernáculo Sin Mancha
En la fiesta de la Presentación de María, encontramos el modelo del Templo perfecto. La Virgen, desde niña, se consagró enteramente a Dios. Su alma no contenía mercaderes, solo el silencio de la fe, la obediencia y la oración. Por esta pureza y entrega total, fue escogida para ser la Morada de la Palabra, el Tabernáculo viviente de Cristo. María nos enseña [a purificar y consagrar nuestro interior a Dios: La Entrega Total: Al presentarse en el Templo, nos enseña que debemos darle a Dios la totalidad de nuestra vida, sin reservas ni condiciones. El Silencio de la Oración: Su corazón era un espacio de escucha atenta (una "casa de oración") donde la voz de Dios se oía perfectamente, sin el ruido del mundo. La Pureza de Intención: Nos inspira a vivir cada acción no por el beneficio personal, sino por la gloria de Dios y el bien del prójimo
🎯 En Tu Vida Personal
- Identifica qué «mercader» te roba la paz y el tiempo de oración (ej. redes sociales, preocupación excesiva, vicio). Pídele a Jesús que lo expulse.
- Dedica diez minutos de silencio absoluto hoy a la oración, haciendo de ese momento tu «Casa de Oración» personal.
- Renueva tu consagración a María, pidiéndole su pureza para que tu corazón sea digno de albergar a Jesús.
🎯 En Tu Familia
Consagra un rincón de tu casa (una pequeña capilla o altar) como el «Templo familiar», asegurando que sea un lugar de respeto y oración común.
Fomenta en los más jóvenes el celo por el respeto a los lugares sagrados (la Iglesia) y a las personas (como templos de Dios).
Lee en familia el relato de la Presentación de María para inspirar una vida de servicio desde la infancia.
🎯 En Tu Comunidad
Defiende la dignidad de los espacios sagrados, físicos y espirituales, con caridad, pero con firmeza.
Sé un ejemplo de adoración. Cuando asistas a Misa, hazlo con la atención y la devoción que exige el estar en la «Casa de Oración».
Ora por los sacerdotes y la Iglesia, para que sean cada vez más templos puros y casas de oración para el pueblo de Dios.
Oración del Día
Señor Jesús,
Inflama mi corazón con el celo que purificó el Templo de Jerusalén. Que tu Palabra expulse de mi alma todo aquello que me impide ser una verdadera Casa de Oración. Te ruego, por la intercesión de la Virgen María en su Presentación, que me concedas la gracia de la pureza y la entrega total, para que, como Ella, mi vida entera esté consagrada a tu servicio y se convierta en un tabernáculo digno de tu Presencia.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén
💫 Reflexión Personal
¿Qué "comercio" o apego debo dejar que Jesús expulse hoy de mi corazón para que realmente se convierta en una casa de oración y no una cueva de ladrones?
💫 Espejo del Alma
¿Estoy dispuesto, al igual que la joven María, a entregarle a Dios mis mejores años, mis talentos y mi futuro, sin guardarme nada para mí?
Viviendo la Fe.
¿Cómo puedo defender con mayor celo la dignidad de la oración y de los lugares sagrados en mi vida y en mi comunidad?
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